viernes, 23 de agosto de 2013

Santa Rosa de Colmo; Un rincón de Quintero lleno de historias.




Santa Rosa de Colmo. Lugar lleno de sucesos y personajes de nuestra historia chilena,  Victoria Subercaseaux heredó de su padre la hacienda que ya existía mucho antes de la expulsión de los jesuitas en nuestro país, orden religiosa que también fuera propietaria de esta hacienda y quienes dan el nombre que lleva hasta hoy. La batalla de Concón fue librada en este sector, y en su recuerdo, construyeron un monumento en el cerro de las cruces, monolito que fue removido del lugar por la municipalidad de concón, al parecer, sin autorización ni aviso al municipio de quintero. El monumento original recubierto de mármol se quebró en el traslado reemplazándolo por uno similar. Se cuenta que las bajas de esta batalla fueron en su mayoría por ahogamiento, ya que el río Aconcagua, en esas fechas, llevaba un caudal muy superior al que lleva hoy en día. 

antiguo monolito ubicado en su ubicación original en quintero y el nuevo instalado en concón

La señora Quelita, como le llaman de cariño, vive hace 60 años en este lugar y nos cuenta que se casó aquí, en la capilla que está dentro de la casa patronal, de sus vivencias nos habla de años de prosperidad, donde muchas personas trabajaban esta tierra. Su esposo, don Domingo Maldonado, era administrador de la hacienda y nos cuenta que dentro de sus deberes, le tocaba hacer viajes semanales a las pilastras de la vega a buscar el dinero de la venta de la producción de pepinos de fruta y otras cosechas.  La señora quela, viuda hace siete años, no quiere dejar su casa aun cuando sus hijos le piden que se cambie con ellos a Santiago, la tranquilidad del lugar y el aire limpio dice, son irremplazables. 


Don José Pablo Borgoño, vive en la casa patronal que fuera también la última morada de don Benjamín Vicuña Mackenna. No permite el paso a su propiedad en rechazo a la falta de una legislación que proteja mejor estos monumentos,  como si se hace en otros países. Nos explicó que la falta de rigurosidad para hacer leyes y decretos, es el por qué,  estas construcciones terminan así, destinadas a su destrucción. Pues no existe animo ni la intención de destinar fondos para su restauración y en definitiva, a los propietarios, que no tienen la obligación de hacerlo, las relegan al olvido y terminan destruidas como esta 
(se refiere a la iglesia antigua que luce destruida) o como en tantos otros lugares que terminan quemadas. En cambio, la casa patronal se encuentra intacta como fuera en los años de bonanza. No obstante, prefiere negar el paso a visitas, pues para él, es su hogar y un lugar donde encuentra paz y tranquilidad en medio de la naturaleza.
 


 
en estas imágenes queda en evidencia la destrucción del lugar por el tiempo y la falta de cuidado

La religión desde siempre ha conservado un espacio en este lugar, es así como una pequeña capilla con cinco sillas y que solo se puede reconocer por la antigua campana colgada en un poste en la entrada, guarda una antigua imagen de yeso de la santa patrona del lugar, Santa Rosa de Colmo.





1 comentario:

MaxoK@mpy dijo...

Me encantaron las fotografías, me gustaría más entrevistas con esas personas, han de ser un etno.tesoro vivo. Felicitaciones por tu trabajo y, sigue así.